| Resolución | PS-00127-2019 |
| Firmado | 2019-11-28T00:00:00Z |
| Enlace | 📋 |
El procedimiento sancionador se originó a partir de una reclamación presentada el 4 de enero de 2019 por un usuario que denunció la instalación de cookies en su dispositivo sin haber obtenido previamente su consentimiento informado. El usuario alegó que al acceder por primera vez al sitio web de IKEA, se le informaba sobre el uso de cookies, pero no se le ofrecía la opción de aceptarlas o rechazarlas, condicionando el correcto funcionamiento del sitio web a la aceptación de estas.
El 21 de enero de 2019, se constató que al acceder al sitio web se descargaban 23 cookies, y se informaba al usuario sobre su uso, pero sin ofrecer una opción clara para aceptarlas o rechazarlas. El 7 de marzo de 2019, se verificó que el sitio web utilizaba un sistema de información por capas sobre el uso de cookies, pero este sistema no cumplía con los requisitos legales de información clara y completa, ni permitía al usuario rechazar todas las cookies de manera específica.
El 11 de junio de 2019, se comprobó que las cookies se instalaban antes de obtener el consentimiento informado del usuario, y que la información proporcionada no era clara ni completa. El 14 de junio de 2019, se inició un procedimiento sancionador contra IKEA por la presunta infracción del artículo 22.2 de la Ley de Servicios de la Sociedad de la Información y Comercio Electrónico (LSSI).
IKEA alegó que había informado adecuadamente sobre el uso de cookies y que había obtenido el consentimiento de los usuarios, pero se comprobó que las cookies se instalaban sin el consentimiento explícito y que la información proporcionada no era suficiente para que los usuarios pudieran tomar una decisión informada.
El 24 de octubre de 2019, se propuso sancionar a IKEA con una multa de 10.000 euros por la infracción del artículo 22.2 de la LSSI. IKEA presentó alegaciones y modificaciones en su sitio web para corregir las irregularidades detectadas, pero se comprobó que aún se instalaban cookies sin el consentimiento de los usuarios.
Finalmente, se resolvió imponer a IKEA una multa de 10